viernes, 21 de mayo de 2010

FORMANDO LECTORES Y ESCRITORES... REFLEXION


Texto de reflexión sobre la formación de lectores y escritores de literatura
DE CÓMO LA LECTURA Y LA ESCRITURA DEBEN SER EXPERIENCIAS SIGNIFICATIVAS Y DELICIOSAS.
Las lecturas propuestas en el modulo han sido muy enriquecedoras personal y profesionalmente, pues no solo nos aportan herramientas para nuestro oficio docente sino que es imposible no hacer propias esas experiencias. Sin hacer más énfasis en lo subjetivo la formación de lectores y escritores requiere de una gran habilidad tanto técnica como humana, pues es importante aplicar procedimientos competitivos pero lo es también reconocer que los estudiantes son personas libres y con el derecho de elegir sus intereses lectores.
A pesar de los cambios instaurados en los últimos años en lo que se refiere a espíritu emancipatorio y libertad intelectual, la industrialización del libro y el desarrollo de las políticas de instrucción publica, surgió una nueva era con respecto a las prácticas de lectura y escritura con la llamada “promoción de la lectura” también es cierto que aun falta mucho por evolucionar en lo que se refiere a estas habilidades, es decir esta muy bien que ahora la lectura y la escritura sea un derecho de todos, que se estén propiciando espacios de expresión y promoviendo estrategias que organicen manifestaciones basadas en la lectura, sin dejar de lado algunas excepciones mas de tipo económico que otra cosa, pero en general estas practicas ya dejaron de ser de uso exclusivo de grandes personalidades para pasar a ser ejercidas por todos. A lo que me refiero es que debemos asumirlas como propias, como parte inherente del ser humano, me atrevería a proponer la lectura y la escritura como dos sentidos mas, así como la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato, por cuanto estos nos ayudan a conocer el mundo que nos rodea y a comunicarnos en el mismo, de igual manera deben actuar la lectura y la escritura, la diferencia radicaría en que los segundos son innatos, mientras que los primeros se desarrollan a través del tiempo y su nivel de desarrollo lo determina su adecuada estimulación intelectual, estos como lo dice Clarita Cuervo[i] son experiencias corporales, se conciben en un cuerpo con sentidos y emociones en relación con si mismo y con el otro.
Para eso se hace necesario que nosotros poseedores de tan grandes cualidades generemos espacios que le den el lugar que se merecen tales actos, no con condicionamientos, no con obligaciones, no supeditándolos en la escuela a una nota o a una evaluación, porque lo que se logra en esos casos es mantener esa cultura aburrida y meramente de uso escolar, hay que generar razones que motiven la lectura y la escritura, que las transformen y de paso transforme sus vivencias y su manera de ver el mundo y de relacionarse con el. En este espacio anoto una frase de Daniel Penac[ii] que me llamo mucho la atención; “los libros no han sido para que los niños los comenten, sino para que si su corazón se los pide, los lean.
Por otra parte el hecho de manejar adecuadamente las practicas lecto escritoras nos abre un mundo de innumerables posibilidades que nos acercan a los demás de una manera clara y eficaz, sin desfigurar los actos comunicativos como los que a diario vemos y solo nos transmiten charlatanería, a pesar de que vengan de personalidades importantes y reconocidas, les falta elocuencia en su comunicación.
Centrando mas el tema en el espacio escolar, es importante que un maestro lea y escriba de tal manera que su saber trascienda y llegue oportunamente a sus estudiantes, es aun más importante que los estudiantes aprendan a usar la lectura y la escritura para comunicar y expresar sus vivencias, sus sentimientos, sus ideales y que lo hagan a partir de sus propias experiencias, de acontecimientos que para ellos tengan un sentido. Como bien lo dice el profesor Luis Bernardo Peña Borrero en su escrito “espíritu emancipatorio y libertad intelectual” “la escritura que no sale de la piel y del corazón en una escritura hueca”.
Por ende se hace necesario que el maestro sea el modelo para que tales practicas se lleven a cabo de la mejor manera, el saber propio del maestro debe ser parte constitutiva del conocimiento pedagógico, darle importancia a la escritura de los maestros y de los estudiantes significa reconocer que tienen cosas importantes que decir y que valora sus formas propias de conocimiento. Hay que recordar que lo que lleva al niño a leer es el ejemplo, que la lectura es una práctica social y que el entorno es el que determina los usos de esta para un niño.
Es conclusión la escuela debe asumir la lectura y la escritura como parte de la vida, como medio eficaz para hacernos escuchar y entender y para escuchar y entender a los demás, sin tanta traba y formalismo, como instrumento para perfeccionar nuestras experiencias. La lectura y la escritura deben estar conectadas con nuestra vida, deben ser experiencias significativas.
[i] Cuervo Mondragon Clara, Leer y escribir como experiencias corporales
[ii] Penac Daniel, como una novela

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